Las ventajas de la implantación en la empresa de un sistema ERP

La implantación de un sistema ERP supone un cambio organizativo para la empresa, cambio más visibles en la estructura, la cultura y la jerarquía de la organización. El sistema ERP se convierte en el canalizador e integrador de información que antes estaba dispersa, y altera no sólo el reparto de tareas en la empresa, sino las funciones.

La gestión de la información es fundamental en toda empresa. Los empleados pueden percibir el ERP como una amenaza y ella es la herramienta más fiable para que no sea así. Los miembros de la organización se ven afectados cuando la empresa se adapta a un sistema ERP, y los propios directivos no entienden el cambio de rol que se ven obligados a cumplir.

Las innovaciones tecnológicas se producen de forma continuada en el mundo actual y, muy especialmente, la dirección intermedia puede manifestar un cierto recelo al entender que están involucrados en un proceso de aprendizaje continuado del que no obtienen beneficios directos.

Los cambios que pueden producirse como consecuencia de las implantaciones son de tres tipos: previos a la implantación del proceso, los que aparecen de forma imprevisible y aquellos que aprovechan las oportunidades que brinda el proceso.

Junto al cambio organizativo que supone la implantación de un ERP supone también una determinada formación para la toma de decisiones en relación a sus utilidades y aplicaciones: formación orientada hacia todos los niveles directivos de la organización.

Otro de los aspectos involucrados en el proceso de adaptación a un sistema ERP es el cambio cultural, por lo que es conveniente involucrar al personal en el proyecto, designando a algunos empleados para que formen parte del equipo de implantación junto a los encargados. También deben evitarse los cambios bruscos. Todo esto ayuda, pero a veces no resulta suficiente.

Fuente: ERP-Spain

×
MENÚ