9 de cada 10 ayuntamientos en España son vulnerables frente a posibles ciberataques

Según el “Informe sobre la necesidad legal de cifrar información y datos personales”, elaborado por Sophos Iberia, junto a  Securízame y el despacho Abanlex, 9 de cada 10 ayuntamientos en España no cuentan con suficientes medidas de seguridad y son vulnerables frente a posibles ciberataques.

ciberataque--644x362El estudio analiza el estado actual (Julio de 2015) de una muestra de los 77 principales ayuntamientos españoles y evalúa las diferentes medidas de seguridad implementadas en la configuración del cifrado SSL en los servidores en los que los ciudadanos pueden introducir sus datos personales.

La conclusión principal es que, pese a cumplir con la normativa vigente, los servidores web de un gran número de ayuntamientos están expuestos a vulnerabilidades dejando en entredicho la seguridad real de los datos personales y poniendo en riesgo información sensible de todos los ciudadanos. De hecho, en el 96 por ciento de los casos se ha detectado la existencia de al menos una vulnerabilidad conocida en los sistemas de intercambio de información con los ciudadanos. A pesar de que en las ciudades de mayor volumen de habitantes, las medidas de seguridad implantadas en los servidores están algo más cuidadas, en los ayuntamientos más pequeños existe una clara necesidad de una mejora en profundidad.

Prinicipales vulnerabilidades online

  • 4 de cada 10 ayuntamientos analizados soporta SSLv2. Un atacante podría capturar y alterar la información intercambiada entre los usuarios y los servidores web. Asimismo es vulnerable a que disminuya la seguridad del cifrado de la información o  se use un algoritmo de cifrado poco seguro y fácil de romper, como DES, lo que permitiría espiar la comunicación de las víctimas para obtener datos confidenciales.
  • 4 de cada 10 consistorios son vulnerables a un ciberataque POODLE.  La existencia de esta vulnerabilidad podría permitir a un atacante suplantar a usuarios legítimos de la web, pudiendo acceder a sus datos, perfil, información, etc. Si en vez de suplantar a un usuario, consigue suplantar a un administrador de la aplicación, podría tener acceso total al sistema, y por tanto, robar información de múltiples usuarios.
  • El 34 por ciento de los ayuntamientos (3,4 de cada 10) es vulnerable un ciberataque FREAK. Esto significa que si  los ciberdelincuentes tienen éxito en descifrar la comunicación segura, podrían espiar las comunicaciones, infectar ordenadores con software malicioso u obtener los datos de acceso de usuarios, para luego poder proceder al robo de sus datos.
  • El 23 por ciento admite parámetros inseguros de intercambio de claves Diffie-Hellman (logjam attack), mientras que 2 de cada 10 utilizan información números primos comunes, al venir proporcionados, como ejemplo, por el servidor web. Esto tiene como consecuencia que se abra la posibilidad de que se pueda descifrar la comunicación y por tanto espiarla  y modificarla al antojo del atacante. También que se recopilen datos para luego proceder al robo de información mediante la suplantación del  usuario.
  • El 19 por ciento de los consistorios analizados obtiene la nota T, lo que supone que el certificado no es confiable (Trustable). Es decir, que utilizan un certificado firmado por la FNMT (Fábrica Nacional de Moneda y Timbre) que navegadores de uso popular como Mozilla Firefox o Google Chrome no pueden verificar.

“Actualmente aún existe una gran diferencia entre cumplir una ley y contar con un operativo de seguridad que realmente sea seguro y proteja la información sensible de todos los ciudadanos. Desde un punto de vista puramente legal es posible decir que casi todos los Ayuntamientos cumplen con la normativa. Sin embargo, la seguridad es un ecosistema que cambia rápidamente y que ha dejado atrás la legislación vigente”, señala Pablo Teijeira, Director General de Sophos Iberia.

Sin embargo, existen diferentes soluciones que mitigarían estos riesgos existentes para los ciudadanos y para las instituciones. Una posible alternativa, sería actualizar y configurar de forma correcta los diferentes servicios afectados, aunque esto conlleva un complejo estudio previo y realizar operaciones sobre servicios en producción. Una alternativa más sencilla y que no implica modificar o parar la operativa, sería apoyarse en fabricantes de seguridad que ofrezcan un acceso seguro a las aplicaciones que no necesitan ser modificadas o actualizadas. Y una última solución es el cifrado de los ficheros que contengan datos personales, protegiendo la información ante un robo físico de los dispositivos que contienen los datos. “Una política de protección de datos basada en cifrado puede desplegarse en apenas unas horas, permitiendo a las AAPP mejorar la confianza de los ciudadanos y ahorrarse posibles multas de la Unión Europea”, destaca Teijeira.

Fuente: Revistacloudcomputing

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